Clima, fauna y flora



Clima

En el Sahara Occidental existe una diferencia muy acusada de temperaturas entre el día y la noche. Esta diferencia puede fijarse entre 20 y 25ºC,
Por ejemplo, en verano puede oscilar entre 40 y 50 ºC durante el día, y por la noche de 20 a 30 ºC. En invierno, por el día hará los 20 ºC y por la noche de 0 a 8 ºC.

La pluviosidad uando se produce es escasísima y torrencial. Crea grandes charcas, pronto absorbidas por la tierra o evaporadas. Las riadas son peligrosas para el ganado y las personas acampadas en el fodo de los ríos o depresiones.

Los vientos predominantes llevan dirección norte-sur. El irifi, simún o siroco es un viento fuerte que procede del sureste, a rrastra gran cantidad de polvo en suspensión, obscurece el sol y produce una niebla que impide ver cualquier referencia. Al rodar sobre tierras ardientes, eleva la temperatura a 50 y 56 ºC, conlleva una extraordinaria sequedad ambiental, que agosta las plantas y somete a las glándulas sudoríparas del cuerpo humano a una actividad excesiva, que, si se prolonga, puede causar la muerte. Va cargado eléctricamente. Los animales y las personas lo presienten, produciéndoles estados de hipersensibilidad nerviosa. Por término medio suele durar tres días.

Fauna

En algunas especies es variada y numerosa. Dejando aparte el dromedario, que será objeto de tratamiento especial, hagamos un rápido inventario de las existentes.

El dromedario:

El camello-dromedario es el principal, y hasta hace unos años insustituible, medio de transporte.

Sus clases: Sus aires de paso:Es incapaz de saltar. Cuando se detiene, pliega las extremidades y apoya la panza en el suelo.
Nutrición:
Su característica más importante es que, mediante la adaptación al medio de su organismo, puede estar varios días sin comer ni beber, digiriendo y aprovechando la vegetación del desierto y asimilando aguas salobres y en mal estado.
De forma indicativa se puede fijar en diez o doce días el tiempo máximo que puede estar sin beber, pero comiendo pasto fresco.

Flora

Es de forma xerófila, es decir, adaptada a la sequedad, donde los arbustos y matorrales poseen grandes raíces y adoptan tejidos carnosos que conservan la humedad.
En comparación con la europea es escasa; sin embargo, en muchas zonas no reponde a la idea que generalmente tenemos, pues existen áreas pobladas de pequeños árboles (talhas), gran variedad de matorrales, y, cuando llueve, nacen diversos tipos de hierba verde, como el "ensil", que dura escasas semanas.
Las zonas húmedas como las "graras" (depresiones de tamaño variable, resultado de infiltraciones de agua que acaban por producir el hundimiento del terreno) y los ríos secos , son las más ricas en vegetación. En esos lugares es fácil encontrar acacias, gramíneas como el trigo y la cebada, plantas leñosas y herbáceas como el "melón de burro" o la "turya".
En los terrenos rocosos como la Hamada, la vida vegetal es casi inexistente. En las zonas escarpadas y las zonas con humedad permanente la vegetación se diversifica y se torna más densa y constante, abundando las gramíneas, los juncos y las higueras.
Las "graras" recogen el agua de los alrededores y en ella pueden crecer distintas especies de árboles. Los más comunes suelen ser los resistentes a la escasez de agua como el atil, las tarfas, el ignin, el tamat, la turya, las higueras, el eucaliptus, las acacias y las palmeras.

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